Tal y como viene informando el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), los incendios forestales son uno de los factores de amenaza más graves de nuestro patrimonio forestal y suponen, en ocasiones, una amenaza para bienes materiales e incluso para vidas humanas. La magnitud de las cifras anuales del nº de siniestros y superficies afectadas en España, con una media de 16.817 siniestros al año y 114.716,74 ha afectadas (datos obtenidos del avance estadístico sobre incendios del año 2012), refleja la gravedad del problema, debida entre otros factores al clima mediterráneo característico de gran parte del territorio nacional y al uso tradicional del fuego por parte de la población. La magnitud del problema ocasiona gastos que se cuantifican en millones de euros por parte de las administraciones estatal, autonómicas y locales en la prevención y extinción de los incendios forestales.

El verano del pasado año 2012 fue uno de los más trágicos de la última década, con 10 muertos e importantes daños ecológicos por los fuegos localizados en espacios protegidos como el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera), Cabañero (Ciudad Real) y los parques naturales del Alto Tajo (Guadalajara) y Fragas do Eume (A Coruña), produciéndose a lo largo de todo el año 38 Grandes Incendios Forestales (GIF). La mayoría de los fuegos se han debido a imprudencias,pero también se han producido incendios claramente intencionados, como los de las localidades valencianas de Cortes de Pallás y Andilla.

Atendiendo a las estadísticas del MAGRAMA (ver, por ejemplo, el informe correspondiente al decenio 1996-2005), desafortunadamente la tasa de identificación de autores de incendios es muy baja: mientras que el 60% de los incendios forestales de este periodo fueron intencionados (causados por la mano del hombre), tan sólo fue posible identificar al 1,04% de sus causantes, siendo, por tanto,  una modalidad delictiva que queda muy impune.

A fin de contribuir a incrementar esa tasa, desde hace unos años se ha constituido un equipo de investigación científica que trata de desentrañar el perfil psicosocial del incendiario forestal en España, una iniciativa que es pionera porque se trata de la primera vez que se realiza en nuestro país algo parecido y, que se sepa, la segunda en el mundo después de la de una investigación portuguesa que sirvió de referencia. Este proyecto comenzó en el verano del año 2007, a requerimiento de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autónoma de Galicia, que abrió Diligencias de Investigación ante la significativa y alarmante ola de incendios forestales que se habían producido en el verano del año anterior en esa Comunidad, extendiéndose el ámbito de estudio a nivel de todo el territorio nacional por mandato de la Fiscalía de Sala Coordinadora de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía General del Estado.

Esta iniciativa fiscal se dirigió a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad competentes en materia de investigación criminal de este tipo de atentados contra el medio ambiente, ordenando la elaboración de un estudio destinado a indagar sobre el aspecto psico-sociológico de los implicados en los delitos de incendio forestal, y más concretamente para la determinación de un perfil de incendiario, a los fines de facilitar la investigación de casos futuros de este tipo de delitos. Efectivamente, el interés radica en incrementar la tasa de esclarecimiento de estos delitos, a través del estudio de las características de las personas que los cometen, por si ayudan a identificar a los autores desconocidos.

Esta tarea se encargó a los psicólogos criminalistas de la Sección de Análisis del Comportamiento Delictivo de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil, que cuentan con el asesoramiento de profesores de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid y el consejo de expertos en materia de investigación de incendios forestales de diversos ámbitos (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, Policías Autonómicas, Agentes Forestales,…). De este modo se diseñó un trabajo de investigación científico enfocado en la técnica del perfilamiento criminal, mitificada y popularizada por los medios de comunicación social pero necesitada todavía de soporte científico y por ello muy poco utilizada en nuestro país, por lo que el mandato y el impulso de la Fiscalía Coordinadora también sirve como una excelente excusa para profundizar en su desarrollo.

Los agentes responsables de la investigación criminal utilizan una serie de cuestionarios con preguntas descriptivas sobre el incendio y sobre su autor. Estos cuestionarios son cumplimentados por los propios agentes de la autoridad, que toman declaración a las personas detenidas o imputadas por delito de incendio forestal, previo consentimiento informado del implicado y completamente al margen del procedimiento penal. Para completar el estudio, los psicólogos criminalistas proceden a entrevistar personalmente a los incendiarios sobre los que se acuerda su prisión provisional tras la detención, y a los condenados por incendios forestales que se encuentran privados de libertad (recluidos en centros penitenciarios o psiquiátricos). En total, hasta el momento se ha recopilado una muestra de más de 600 incendios forestales en los que se ha llegado a conocer a su autor (alguno responsable de varios siniestros), y se ha entrevistado a 50 incendiarios.

Los datos obtenidos se analizan estadísticamente utilizando los métodos de análisis más modernos. Para llevar a cabo el perfilamiento criminal se utiliza una combinación de procedimientos de análisis multivariante (análisis de conglomerados aglomerativo, análisis de segmentación y análisis de correspondencias múltiple, entre otros), superando de este modo los procedimientos clásicos de perfilado criminal basados en inferencias de rasgos de personalidad, que son ampliamente criticados en la actualidad por la comunidad científica.

Fruto de los primeros análisis, se ha ido obteniendo como resultado provisional que los incendios forestales de la muestra valorada se pueden clasificar en varias tipologías distintivas y significativamente diferentes unas de otras, y lo que es más relevante, que cada uno de estos tipos se encuentra emparejado a un conjunto de características de autor diferentes, aunque no excluyentes. Este hallazgo es de gran relevancia porque puede ayudar a los investigadores en sus pesquisas: dado que esos perfiles señalan tendencias a que determinadas características del hecho vayan asociadas de forma estadísticamente significativa con las de ciertas personas, se espera que los agentes de la autoridad puedan examinar los indicios que encuentren en los nuevos casos que estén investigando y, a través de la aplicación de ciertas reglas predictivas, facilitarles la tarea de identificar a sus autores.

En el año 2013 nace esta web, como clara muestra de que se va a seguir adelante con el proyecto de investigación, por lo que se invita a todos lo que tengan responsabilidad en las investigación criminal de delitos medioambientales, y especialmente de incendios forestales, a que hagan suya la web y a que contribuyan tanto a dotarla de contenidos de interés como a impulsar el proyecto de perfilamiento en la medida de sus posibilidades, fundamentalmente recopilando datos psicosociales sobre los autores que se vayan identificando y trasladándolos puntualmente al equipo científico, en la creencia de que colaborando unos y otros se incrementarán los resultados positivos en la defensa de nuestro medio ambiente.

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